El niño que se ocultaba entre los maíces rosados (?) (autorretrato):

(hablemos de la niñez y sus perdidas):
LOS ÁRBOLES MÍOS, DE NADIE
Salir, cruzando mi puerta
que ya no es mía, mi antigua puerta,
aquella puerta
aquella casa
mirar a través del recuerdo, el arco
el último de los arcos, el fin del alero
ahí, estaban ellos
los árboles míos, los que son de nadie
los árboles, a veces, eran esfinges
otras veces eran animales
enroscándose
interactuando entre si y con el resto del mundo
a veces eran voces
otras veces eran color lila,
tanto
como el tiempo.
El tiempo:
Los árboles
habían quedado detenidos
en los enormes ojos del pequeño niño,
en el arco.
El mismo que hoy, todavía, conserva
su inocencia inexacta
a pesar de la locura
ya transitada
y todos los arcos ya cruzados.
Ellos eran míos, ellos eran de nadie.
Un lugar en Lejos:
A VECES
A veces te busco dentro de mis sueños
hay veces que me vuelvo pequeño
para volver a verte
a veces te resucito, abuelo
para escuchar tus historias,
como antes.
Nos desharemos del cuerpo físico
nos disolveremos en el éter
para amarnos fuera de la vida.
* El espacio aterrador
-tanto en mi, como en medio del poema-
es debido a la ausencia involuntaria y perdurable.
* Es debido, también, a mi nunca poder
encontrar las palabras que merece
tu recuerdo.
(gracias por los coments!)
Charlie.
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